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Talca, Región del Maule, Chile
Me describo como un tipo común y corriente, sincero, humilde, auténtico, original, carismático, con sentido del humor, etc. Tengo mis ideas súper claras, en resumen creo ser una buena persona que no anda aparentado ser lo que no es. Soy una persona tan común y corriente como cualquiera de ustedes, con las mismas debilidades y errores. Al igual que la mayoría, también me cuesta orar y leer la Biblia, pero siempre hago el esfuerzo por intentar llevar una vida de integridad en obediencia a Dios. Mi vida es el ministerio y el ministerio también es mi vida, no podría separarlos jamás. Yo soy esto, soy un hombre común y corriente que sirve al Señor. La única diferencia con algunos otros, es que lo muestro, nada más. No trato de ser correcto, ni de hacerme el espiritual. En todo caso, soy espiritualmente normal.

viernes, 13 de enero de 2012

Entre discurso y práctica: reflexión histórica sobre el pentecostalismo ad portas del año nuevo

Hablaré de desilusión y esperanza. El protestantismo en Chile cuenta, en este momento más de 150 años; el pentecostalismo hace poco cumplió su centenario. Y quiero contar la historia de un quiebre. Resumir tantos años en una pequeña nota es un gran problema, así que desde ya pido disculpas si no logro un pensamiento totalmente refinado; haré el esfuerzo. Además, corro el riesgo de ser acusado de generalizar lo que digo, así que les ruego no piensen que generalizo, porque sé que hay excepciones a la regla que expondré. Por último, me disculpo por la extensión, pero les aseguro que no balbucearé, y que será como un espejo para muchos. Sé que me entenderán. Gracias.

Lutero en 1517 pegando sus 95 tesis
 en la puerta de la capilla de Wittenberg
Estábamos recién entrando al siglo XX. Los protestantes habían logrado establecerse a pesar de las muchas dificultades que imponía la dominante Iglesia Católica. Los anglicanos, presbiterianos, luteranos y metodistas habían conseguido un espacio de opinión. Lucharon por el matrimonio civil, por los cementerios para aquellos que no profesaban el catolicismo, y lucharon por el registro civil. En síntesis: libraron unalucha intelectual para establecer su fe en medio de un país casi totalmente católico romano.

¿Cuáles eran las convicciones que sustentaron a estos hombres para luchar contra la fuerte corriente que intentaba ahogarlos? Sus convicciones estaban arraigadas en una profunda enseñanza bíblica y teológica; Aunque no “sentían” a Dios, le amaban igual. Por una parte estaba el presbiteriano David Trumbull escribiendo con potente pluma en los diarios del puerto de Valparaíso, despertando la polémica y provocando la ira de los sacerdotes, a la vez que se ganaba el apoyo de los liberales por su firme postura –que incluso impresionaba a algunos católicos que oraban para que se convirtiera ¡cuán firme era él!-; por otro lado, el anglicano Allen Gardiner andaba en la zona austral del país, al fondo del mundo, intentando evangelizar a los antiguos indígenas: perdió la vida en ese intento; su hijo también lo hizo, y finalmente su nieto también participó de la misión.

Llegamos al siglo XX y el protestantismo estaba en plena expansión. De pronto, en el puerto de Valparaíso, una iglesia comienza a experimentar sensaciones nuevas, algo desconocidas; era otro movimiento pentecostal entre los tantos que se estaban produciendo en el globo en ese momento. El misionero metodista norteamericano Willis Hoover era el responsable de promover este despertar. Él era un teólogo de mucho conocimiento, que en principio quiso ir a predicar al África; esto significa que alió dos cualidades imprescindibles de un ministro: gran conocimiento y gran pasión espiritual. Su iglesia evidentemente era muy instruida, ya que su pastor era un hombre que se dedicaba a enseñarles sólidos conceptos teológicos y de la experiencia cristiana. Por lo tanto, estábamos frente a una iglesia muy firme doctrinalmente. Sin embargo, Hoover comenzó a temerle a la teología liberal –casi atea- que comenzó a generarse en esos años en Europa y Estados Unidos, y por esta razón es que cuando se separó de la Iglesia Metodista Episcopal no promovió la creación de Instituto Bíblico de formación, sino que únicamente se limitó a la escuela dominical. Sin embargo, la teología liberal no era la única que existía. Por lo tanto, cuando su generación murió, no quedó más que un leve sustrato teológico y bíblico. Los sucesores emprendieron el avance del pentecostalismo afirmándose más en la experiencia que en el conocimiento bíblico del Dios al que servían, Jesucristo.

Luego de que esa segunda generación pentecostal partió de esta tierra, la generación que le sucedió ya tenía nulo conocimiento teológico sistemático. El conocimiento fue reemplazado totalmente por la experiencia cristiana, y uno ya no era cristiano por lo que sabía de Dios a través de la Biblia y por el bien que hacía, sino por una experiencia espiritual. A tal punto llegó esta creencia, que todos aquellos que confesaban leer algo más que la Biblia eran escarnecidos como intelectuales, secos y sin espíritu. Así, estos hombres sensatos comenzaron a ser criticados, y todo aquel que leía o trataba de instruirse sufría el escarnio de su congregación –tal vez eso provoca que hasta hoy los hermanos Bíblicos seanrebeldes, a pesar de que no quisieran serlo-. Si el pastor Hoover hubiese visto eso, habría rajado sus vestidos. Por otra parte, las iglesias históricas que iniciaron el arduo trabajo de establecer el evangelio en Chile, quedaron relegadas a segundo plano debido a la fuerte impronta evangelizadora pentecostal; este movimiento espiritual creció mucho a lo largo del país, pero sin llevar conocimiento sólido –bíblico y teológico- de lo que creía. Así, muchos nuevos conversos experimentaban grandes experiencias, pero ignoraban las doctrinas fundamentales del evangelio, y como la mucha letra mata, tampoco se les insistía en una profunda indagación Bíblica.

David Trumbull,
primer pastor protestante en Chile
Esta tercera generación vivió gratas experiencias espirituales, y tal vez muchos de ellos son nuestros padres o abuelos. Fueron formados con la creencia de que para ser cristiano había que ser buen diezmador, cumplir con los servicios del Señor, ser muy muy obediente y no poner excusa a ninguna orden, y sobre todo: estar siempre en la iglesia. Todos estos elementos dieron paso a la configuración de una mentalidad sumamente hermética al mundo, metiendo en el saco toda idea que escapara de la vida del templo. Así, muchos jóvenes talentosos no pudieron entrar a la universidad porque eso era “mundano” y “pecaminoso”. Y en esa línea, muchos que tenían el deseo de evangelizar de maneras innovadoras eran tachados de iluminados y una serie de otros apelativos. Y todo esto era considerado la Doctrina de la Iglesia. En esta generación la doctrina ya no era la Biblia, sino la interpretación que los líderes hacían de ella.

El pentecostalismo, a través de sus muchas divisiones seguía creciendo a lo largo de todo chile transmitiendo la doctrina. Así llegamos al siglo XXI. La Doctrina de la Iglesia –nombre que nos recuerda mucho la Iglesia Romana- fue expandida en todo Chile. Pero esta vez, se suma un nuevo factor: la tradición. Después de 100 años ahora existe una tradición pentecostal. Eres pentecostal porque cumples con la doctrina, pero no porque eres bautizado por el Espíritu Santo y has vivido una gran experiencia con Dios. Y a la vez eres cristiano porque cumples con la misma doctrina y no porque lees la Biblia y sabes quién es Cristo realmente. A cien años, el pentecostalismo ha conservado el discursode los primeros pentecostales, pero ha perdido notablemente la convicción. Las grandes corporaciones siguen creciendo y creciendo, construyendo templos en cada lugar del angosto mapa chileno donde cae el dedo –como cuando se pide Palabra para el sermón- pero seguimos sin transmitir una enseñanza sólida de la doctrina cristiana; y por el contrario transmitimos la doctrina de la iglesia y la ahoratradición de la iglesia. Esa doctrina costumbrista más la tradición centenaria juntas destruyen lo poco y nada que queda de pentecostalismo.

La revitalización del movimiento se ha visto más en las corporaciones y misiones jóvenes que han sido levantadas por pastores disidentes que han sido motivados por el firme deseo de evangelizar, por el firme de deseo de Biblizar el pentecostalismo, o por las dos razones juntas.

En esta generación hemos nacido los jóvenes como yo. Viendo lo peor. Centenas de Iglesias pentecostales dividas por el personalismo de algún líder rebelde; pastores y obispos riñendo públicamente; pastores ambiciosos en autos que cuestan cien veces el sueldo mínimo; locos y alucinados como Ricardo Cid que hizo llover oro y se identifica plenamente con nosotros los pentecostales; Manifestaciones Espirituales desordenadas, sin sustento bíblico; Hermanos que nos enseñan a no leer la Biblia; tenemos que estar aferrados a la doctrina de la iglesia y del pastor de turno.

Willis Hoover,
primer pastor pentecostal en Chile
¿Qué habría pensado Hoover de todo esto? Y ahora, Mr. Hoover, yo le preguntaría ¿por qué no nos dejó un institutito Bíblico en el que nos enseñaran Biblia, Teología y también la Administración de los dineros? Recién en los ’70 el asambleísta norteamericano Pablo Hoff tuvo la idea de crear el IBP (instituto bíblico pentecostal), y muchos pentecostales ingresaron ahí. A la vez, muchos pastores impidieron a sus miembros entrar a estudiar la Palabra de Dios.

Entre los jóvenes de hoy hay dos corrientes principales: los que están resentidos por toda la imposición de una fe sin sustento, que consiste más en un discurso de tradiciones que en una fe bíblica; que están migrando a iglesias neo-pentecostales o iglesias del movimiento apostólico –que nos hace un flaco favor desprestigiándonos por nuestra ignorancia-; otros de ese mismo grupo emigran a iglesias Bíblicas como las históricas; y por ultimo está la segunda corriente, que consiste en seguir en el pentecostalismo y soportar todo lo que ya ha sido descrito. Algunos practican una lectura teológica que los hace perseguidos en sus iglesias, otros guardan silencio, y otros buscan un piso histórico para tratar de conciliar este difícil proceso.

Por otra parte, hay jóvenes que miran con muy buenos ojos la política: ¿qué les diremos? Que es malo; y entonces uno nos dice: ¿qué pasa si soy convertido, amo a Dios y leo la Biblia, y quiero influir como cristiano para mejorar mi país?; Sólo dejo esto, lo demás queda a su meditación personal, lector amigo.

A la vez, tenemos el tremendo problema de que muchos jóvenes creen “sentir” a Dios, pero como carecen de una enseñanza Bíblica sólida sustentada en el conocimiento de la Soberanía de Dios, muy pronto incurren en el desorden, experimentando manifestaciones que no sólo son extra-bíblicas sino que a veces son derechamente anti-bíblicas; y lo que es peor, en la iglesia sienten a Dios, y luego son un mundano cualquiera, avergonzando así el evangelio de Jesucristo cuando dicen “soy evangélico”.

Entramos a las universidades y somos bombardeados de ideología –y algunos, teología también- y ¿qué hacemos? ¿Aferrarnos a la doctrina de la iglesia y a la tradición? Eso se vuelve la nada en nuestras aulas; queremos defender la fe y cuando vamos a echar mano de la Biblia nos acordamos quela letra mata y que el conocimiento envanece. Y entonces, o nos compramos una Biblia Thompson y una teología sistemática, o somos el hazmerreír de nuestros compañeros y caemos derrotados a la vez que nos sentimos perseguidos y héroes de la causa –que no somos héroes, sino, lamentablemente, ignorantes.

Oh, amigos míos, soy muy pentecostal. Viví la experiencia más maravillosa. No me he quedado con el discurso del pentecostalismo, sino que soy pentecostal porque he vivido un encuentro personal con Dios Jesucristo. A eso añado que he conocido la virtud del poder del Espíritu Santo. Pero, por favor, meditemos en nuestro contexto. Necesitamos crecer, necesitamos avanzar. Vengo del barro, tal como muchos de ustedes, de una familia pobrísima que llegó al evangelio con menos que lo puesto. Me ha tocado vivir este conflicto en toda su crudeza a mi juvenil edad, pero ya me hastié de buscar hombres de convicciones en otros lugares; creo que es tiempo de que nosotros seamos esa generación de convicciones, que le devolvamos al pentecostalismo la visión que tenía Hoover, y luchemos por mostrarle al mundo que no somos un dinosaurio fosilizado, sino que realmente creemos en la transformación del ser humano a través de Cristo, y que realmente nos aferramos a la Biblia como única regla de fe.

Resalto los recientes esfuerzos de distintas denominaciones por iniciar sus propios institutos bíblicos, a la vez que resalto el esfuerzo de las distintas organizaciones que han tratado de unir a los distintos líderes evangélicos. Resalto el coraje de los jóvenes que luchan por hacer del pentecostalismo algo vivo en su día a día.

Si has llegado hasta aquí, te doy las gracias por leer, y te ruego que lleves en tus oraciones a la generación de hoy, la cual puede ser culpable de una debacle sin precedentes, o por el contrario, puede ser la generación a través de la cual venga la restauración. 

Cristiano Pentecostal
Feliz 2012.

sábado, 24 de diciembre de 2011

Reflexiones sobre el verdadero sentido de la Navidad

La mayoría de los cristianos concuerdan que la Navidad se ha convertido en una instancia religioso-comercial, pues todos saben que la noche del 24 de diciembre es el cumpleaños de Jesús, sin embargo estas fechas se han transformados en un materialismo basado 100% en un consumismo desenfrenado, que es fomentado por las grandes cadenas comerciales.

Con el paso del tiempo, hemos perdido el enfoque primigenio de esta festividad, ya que esta época debiera ser tomada como una instancia en que dejamos un poco de lado las preocupaciones cotidianas y reavivamos el espíritu de solidaridad.  

El verdadero sentido de la Navidad no consiste en la realización de buenas intenciones, por que estas acciones deberían ser nuestro modelo de conducta cotidiana. Muchos esperan estas fechas para recién contagiarse con el espíritu navideño, algunos logran  realizar buenas acciones, otros hacen llegar a sus seres queridos los mejores deseos.

El verdadero sentido de la  Navidad es recordar el nacimiento de nuestro Salvador desde el punto de vista del Amor de Dios.

La Biblia menciona en Romanos 3:23 “…que por cuanto todos pecamos, estamos destituidos de la gloria de Dios”, esto significaba que nuestra condición pecaminosa nos apartaba automáticamente de Él, por lo tanto no había solución para nuestro problema. Sin embargo, en su inmenso amor, Dios nos diseñó un maravilloso plan de salvación, que su hijo se naciera en este mundo para ser sacrificado en el altar de la vida, así lo señala el libro de Juan 3:16: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.”

Por esto mismo es tan importante recordar el nacimiento de Jesús, especialmente resaltando el amor de Dios que tuvo por nosotros y recordar siempre que El dejo su trono de gloria y se humanó, naciendo en un humilde pesebre. Y lo hizo para que nosotros podamos tener vida y vida en abundancia, por medio de la regeneración en la sangre de Jesús que fue derramada en la cruz del calvario, y que ese sacrificio aun está vigente.

Por esta razón, la navidad debiera ser usada como la instancia ideal de evangelización, pues crea el espacio perfecto para que el ser humano pueda entender el Amor de Dios. Los creyentes debemos transmitir este mensaje de paz y de esperanza a nuestros semejantes, potenciando nuestro lado sensible, cobrando fuerza en nuestro interior y sumergirnos en la búsqueda insaciable de la paz espiritual, que solamente en Cristo la podemos encontrar.

Al mirar la Navidad desde la perspectiva del Amor de Dios, y comprender su Grandeza y Misericordia, nos llevaría a ser agentes impulsadores de que estas celebraciones sean los medios para fomentar la solidaridad.  Si realmente entendiéramos el transfondo de la Noche Buena, resaltaríamos el acontecimiento más maravilloso de toda la historia que es la Encarnación de Dios misma, para venir a sacrificarse por toda la humanidad.

Si realmente nos impregnáramos del Amor de Dios, nacería el sentimiento de poder compartir un momento de comunión no tan sólo con nuestra persona amada, sino también con nuestro prójimo. Al tener el Amor de Dios en nuestras vidas, llevaríamos consigo actos humanitarios y oportunos, como por ejemplo; visitar a los enfermos, a los discapacitados, a los desahuciados y aquellos quienes llevan una muerte en vida. Estas personas son las que realmente necesitan de nuestra compañía, deberíamos hacer un esfuerzo para poder entregarles un poco de aliento, brindarle afecto, sembrar esperanza y motivarlos para que puedan seguir luchando por vivir, pero por sobre todo que busquen a Jesús, el es el único que nos puede llenar de esa paz que sobrepasa el entendimiento humano y nos conforta.

No hay que olvidar que también hay otros seres humanos que luchan y se esfuerzan por traer diariamente el pan a la casa, hay padres que se entristecerán por no poder celebrar una Noche Buena como quisieran, y habrá niños quienes sentirán que en esta navidad el “viejito pascuero” no fue justo con ellos. Debemos detenernos un momento para pensar, y comprender lo afortunado que somos, reconociendo que lo que tenemos es por Misericordia de Dios, al ser agradecidos de Dios, podemos dar de lo que por gracia hemos recibido, de esta manera conoceremos el verdadero sentido de la Navidad.

Debemos pedirle a Dios que nos llene de humildad y de unidad para que en esta Navidad sea un momento de reconciliación y de perdón. Busquemos la paz primeramente con Dios, de decirle que como humanos hemos fallado. Nosotros debemos aprender a pedir perdón, especialmente a Dios, y en base a ese perdón divino poder perdonar de corazón a quienes algunas veces nos ofendieron. Para así, una vez sin “ataduras”, poder darle las gracias a Dios por todas sus bondades y por todas sus misericordias hacia nosotros.

Cuando llegue fin año, nuestra mente debe estar enfocado en fijarnos metas: “Hoy quiero ser mejor persona, quiero comenzar por vencer mi propio orgullo, quiero valorarme más, respetar mi vida, mi entorno y cuidar el Medio Ambiente”.

Cuando suenen las 00 de la noche y comience el nuevo año, la gran mayoría de las personas empezará a dar los abrazos de año nuevo, pues dar abrazos no cuesta nada. Pero si esta vez, en lugar de salir corriendo a abrazar al primero que se nos cruce, he hiciéramos una oración y le diéramos primeramente un abrazo sincero a nuestro Creador, agradeciéndole por todo y pidiéndoles que nos llene de su amor.

Una vez empapados de ese amor, tendríamos la capacidad de dar un verdadero abrazo, ese cálido abrazo que nos eleva nuestra autoestima y además nos une, ese abrazo que nos aleja el rencor y nos permite disfrutar de estas celebridades. Solo con el amor de Dios en nuestros corazones, este abrazo cumple la función de unirnos y de olvidar rencillas pasadas.

Deseo de todo corazón, que esta celebración de Navidad y Año Nuevo, Dios nos llene de su Amor, y podamos tener esperanza y fe. Que este 2012 sea el comienzo de una vida mejor, yo los invito a que sepamos aprovechar a nuestras familias, que valoremos a nuestros amigos y nos preocupemos por nuestros seres queridos.

Quisiera que todos mis lectores tengo una Navidad inolvidable, que esta celebración sea llena de dicha, de cariño y de felicidad para todos ustedes. Es mi deseo que el amor, la paz y la gloria de Dios reinen en vuestros hogares y los colme de bendiciones en este Año Nuevo que está por comenzar.

El año 2011 no ha sido un buen año, rodeado de tragedias y momentos difíciles, es por eso que espero que la felicidad de este Nuevo Año sea la iniciación de un año de éxito y bienestar, deseo que el año 2012 sea mejor que el 2011 y peor que el 2013... Es por eso que mi intención es que Dios los pueda bendecir grandemente y que nuestros hogares se ilumine de amor, paz y prosperidad.

Que Dios les Bendiga y nos veremos el próximo año con una nueva nota.

José Luís Sepúlveda
Cristiano Pentecostal

sábado, 17 de diciembre de 2011

Conociendo más del precioso nombre de JESÚS

Una de las armas más poderosas que tiene el creyente es el Nombre de Jesús, es por eso que en esta nota intenta revelar algunas cualidades de aquel precioso nombre.  La Biblia en 2° Corintios 10:4  nos dice: “Porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas”. Si nosotros realmente comprendiéramos ha utilizar la poderosa arma del Nombre de Jesús, podrías vencer con mayor eficacia el reino de las tinieblas.

a) El nombre de Jesús es el nombre por sobre todo nombre.
Esto es lo primero que debemos entender, Filipenses 2:5-11: “Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres;  y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.  Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre,  para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.”

b) En el nombre de Jesús hay un poder ilimitado.
En Juan 1:12 dice: “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios”. Esto significa que nos libró de la potestad de las tinieblas Colosenses 1:13 “El cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo”. Los creyentes verdaderos son trasladados de las tinieblas a la luz, de la esclavitud a la libertad, de la culpa al perdón y del poder de Satanás al poder de Dios. Fuimos rescatados de un reino rebelde para servir a un Rey justo. Para llegar a ser creyente debemos invocar su nombre, Romanes 10:9,13  “Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo, porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.”

c) En su nombre hay perdón.
Cuando leemos en el libro de Los Hechos de los Apóstoles 10:43: “De éste (de Jesús) dan testimonio todos los profetas, que todos los que en él creyeren recibirán perdón de pecados por su nombre.” Vemos también en 1 Juan 2:12: “Os escribo a vosotros, hijitos, porque vuestros pecados os han sido perdonados por su nombre.” Detrás del nombre de Jesús está su sangre derramada, es por eso que el que invoca a Jesús, invoca Su preciosa sangre y es limpiado de sus pecados, 1 Juan 1:7: “Pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.” Por medio del nombre de Jesús tenemos justificación frente al padre, 1° Corintios 6:11: “Y esto erais algunos; más ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios.”

d) Pero Su nombre también es poder vivificador.
Juan dice en Juan 20:30,31: “Hizo además Jesús muchas otras señales en presencia de sus discípulos, las cuales no están escritas en este libro. Pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre.” Si crees en Su nombre entonces crees en Su persona. Y El, Jesucristo, es quien no sólo murió sino también resucitó (Romanos 8:34). ¡El es la “resurrección y la vida” (Juan 11:25; 1 Juan 5:12).

e) Su nombre es un ungüento derramado.
En Cantares: 1:3 dice: “Tu nombre es como ungüento derramado.” El pueblo de Israel había olvidado a Dios, por eso Jeremías, al ver el gran daño sufrido por el pueblo de Dios por causa de su idolatría, clama llorando: “¿No hay bálsamo en Galaad? ¿No hay allí médico” (Jeremías 8:22). En el precioso nombre de Jesús,  en Su sangre sana las heridas más profundas y repara los daños más terribles. Su nombre te puede sanar tanto el cuerpo, el alma y el espíritu. Lo dice Santiago 5:14: “¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor.”

f) Su nombre es refugio seguro.
En Proverbios 18:10 está escrito: “Torre fuerte es el nombre de Jehová; a él correrá el justo, y será levantado.” El mundo avanza rápidamente, no sabe hacia dónde, sin consuelo y sin futuro, pero nosotros estamos seguros en Jesús. Por favor tómate el trabajo de subrayar las palabras “en Cristo” en tu Biblia. En Romanos 8:1 leemos: “Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo, Jesús.” Los hijos de Dios están escondidos en una fortaleza invencible. Pablo escribe a los Colosenses respecto de esto: “Por qué habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios” (Colosenses 3:3).

g) También el nombre de Jesús es nuestra brújula en el mar de la vida.
Muchos preguntan: ¿Puedo hacer esto o aquello? Y el apóstol Pablo responde: “Y todo lo que hacéis, sea de palabras o de hechos, hacedlo en el nombre de Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él” (Colosensesn3:17). También en Efesios 5:20: “Dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.”

h) En el nombre de Jesús recibes respuesta a tus oraciones.
Hermano mío, hermana mía, ¿tienes el nombre de Jesús en tu corazón? ¿Invocas este precioso nombre? En 2 Timoteo 2:19 está escrito: “Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo.” “Sólo de esta manera serán escuchadas tus oraciones dirigidas al Padre en Su nombre” (Juan 15:7y16).

j) En el Nombre de Jesús se recibe el Bautismo de Espíritu Santo.
El Bautismo del Espíritu Santo se recibe por medio del Nombre de Jesús, En Hechos 19:1-6 se menciona a Pablo hablándole a los Efesios “Les dijo: ¿Recibisteis el Espíritu Santo cuando creísteis? Y ellos le dijeron: Ni siquiera hemos oído si hay Espíritu Santo. Entonces dijo: ¿En qué, pues, fuisteis bautizados? Ellos dijeron: En el bautismo de Juan. Dijo Pablo: Juan bautizó con bautismo de arrepentimiento, diciendo al pueblo que creyesen en aquel que vendría después de él, esto es, en Jesús el Cristo. Cuando oyeron esto, fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús. Y habiéndoles impuesto Pablo las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo; y hablaban en lenguas, y profetizaban.”

i) En el nombre de Jesús, se pueden hacer sanidades, señales y prodigios.
Marcos 16:17-18 dice: “Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.” También en Hechos 4:30 dice “…Para que se hagan sanidades y señales y prodigios mediante el nombre de tu santo Hijo Jesús.” 


LUIS JOSE